Vontobel AM: La importancia de la gestión del agua, un recurso vital
Por Sudhir Roc-Sennett, Head of Thought Leadership & ESG Quality Growth Boutique
El agua es tan esencial para la existencia de las empresas como para la vida humana. Los alimentos que comemos, la ropa que llevamos, la electricidad de nuestros hogares y los chips que hacen funcionar nuestros teléfonos y ordenadores, todo depende de la disponibilidad de suministros de agua de calidad. Incluso con tecnologías prometedoras de recuperación, conservación y medición, cada vez hay menos agua en el lugar y en el momento en el que las empresas y los consumidores la necesitan. Es lo que se llama estrés hídrico.
Esta situación va a empeorar en amplias zonas del mundo. Se espera que la disponibilidad del agua disminuya a medida que la población mundial sigue creciendo. Se prevé que el cambio climático y el aumento de las temperaturas hagan que las regiones tropicales secas pierdan agua debido a una mayor evaporación natural y al cambio de los patrones de lluvia. Mientras tanto, se prevé que la población crezca en 750 millones de personas durante la próxima década.
La escasez de agua y los cortes de suministro son un riesgo claro y muy real para las empresas. La escasez ha provocado un aumento de los precios en California, ha creado un racionamiento en Sudáfrica y boicots a las marcas de bebidas embotelladas de todo el mundo, acusadas de «robar» el agua de los municipios y de sus cauces. Pepsi (Kerala, India), Nestlé (EE.UU.) y Constellation Brands (Mexicali, México) han tenido que replantearse la seguridad del agua tras enfrentarse a una reacción hostil de los consumidores y las autoridades locales.
Es muy probable que, en un futuro cercano, si las empresas no son capaces de hacer algo más con menos, descubran cómo el valor de sus activos ha caído como resultado del estrés hídrico. La ventaja competitiva de la disponibilidad de agua será cada vez más evidente. Las empresas agrícolas de las zonas subtropicales tienen que empezar a mirar más hacia el norte y hacia zonas más templadas.
Hasta ahora, el estrés hídrico ha sido en gran medida un problema provocado por el hombre, ya que el aumento del consumo ha superado las tasas naturales de reabastecimiento. Los fallos humanos y la contaminación industrial han disminuido el acceso básico al agua potable. Es cierto que hay tecnologías emergentes destinadas a la limpieza y la gestión eficiente del agua, pero ahora mismo para los inversores es importante entender los riesgos actuales que hay sobre la mesa y el abanico de oportunidades para mitigarlos.



