Stefan Rondorf (Allianz GI): Más allá de la política monetaria

Por Stefan Rondorf, senior investment strategist, Global Economics & Strategy en Allianz Global Investors
Durante los primeros meses de este año, los mercados se han centrado en cuándo (y cuánto) volverían a bajar los tipos de interés. Si bien a principios de año los analistas del mercado preveían seis bajadas de tipos en EEUU, ahora el número previsto se ha reducido a dos. Por el momento, el Banco Central Europeo (BCE) ha reducido su tipo oficial en su reunión de junio; después de todo, ha preparado a los mercados para tal paso. Por el contrario, la Reserva Federal (Fed) y otros bancos centrales se mantendrán al margen por ahora y seguirán una política que “dependerá de los datos”, como suelen decir.
Sin embargo, más allá de las perspectivas de tipos, hay otros acontecimientos dignos de mención, que también pueden ofrecer oportunidades de inversión.
- Europa recibirá mucha atención durante las próximas semanas, y no sólo por parte de los aficionados al fútbol. El “viejo continente” también podría resultar más interesante para los inversores. Como ya se ha mencionado, la zona del euro podría beneficiarse del hecho de que es más probable que el BCE recorte los tipos que cualquier otro banco central importante. Además, la mayoría de los países parecen haber superado el punto más bajo del ciclo; en particular, el sentimiento y los indicadores adelantados están mejorando de nuevo. Los exportadores se alegran de ver que los pedidos al extranjero tocan fondo, es decir, que han dejado de disminuir y han llegado a su punto más bajo, sugiriendo una estabilización o una posible recuperación. Por su parte, las elecciones europeas también atraerán cierta atención. Aunque el efecto a corto plazo en los mercados será probablemente limitado, las medidas fiscales y las políticas comerciales y de competencia determinarán el escenario a largo plazo. Además, las elecciones en el Reino Unido se celebrarán sorprendentemente pronto, a principios de julio. Los inversores locales parecen estar bastante tranquilos ante un posible cambio de gobierno. El partido laborista parece estar haciendo campaña con un programa más moderado y centrado en soluciones prácticas. Esto puede reducir la incertidumbre y la prima de riesgo que ha pesado sobre los activos británicos desde el Brexit.
- Las autoridades chinas están incrementando sus esfuerzos para combatir la persistente crisis inmobiliaria. En particular, se pretende reducir el inventario de inmuebles residenciales sin vender y, en algunos casos, sin terminar. Por eso se han relajado las normativas relacionadas con la compra de inmuebles y se han recortado los tipos hipotecarios para atraer a nuevos compradores. Al mismo tiempo, los gobiernos locales van a utilizar varios vehículos para comprar pisos a los promotores; para ello se les ha ofrecido apoyo financiero del gobierno o del banco central. Aproximadamente, el 4% del producto interior bruto (PIB) chino podría destinarse a tales iniciativas. Junto con las medidas de apoyo a los mercados de renta variable, estas noticias han dado nueva vida a los castigados mercados de renta variable de Hong Kong y Shanghai.
- Los precios del cobre han alcanzado máximos históricos, ya que las perspectivas de oferta a medio plazo son limitadas, la demanda aumenta estructuralmente debido a la tendencia a la electrificación y los dato económicos de China y otros países han mejorado. Otros metales de uso industrial también se han encarecido recientemente. Por regla general, eso es señal de un crecimiento mundial sólido; de hecho, creemos que se aproxima a su potencial en estos momentos, lo que significa que la utilización de la capacidad se encuentra en torno a niveles normales. Al mismo tiempo, esto significa que será más difícil luchar contra la inflación sin frenar la demanda. Los mercados de renta variable, en particular, se han adaptado bien a un entorno de crecimiento más fuerte de lo previsto, una mayor inflación y unos recortes de tipos posteriores a lo esperado. De vez en cuando, los inversores deberían desviar su atención de los bancos centrales y dirigirla hacia otros acontecimientos en Europa, China o los mercados de metales, ya que podrían encontrar oportunidades atractivas.



