¿Se están apoyando los grandes patrimonios en el asesoramiento para mejorar la seguridad de sus inversiones?

La dificultad de lidiar con la incertidumbre y la volatilidad que inundan los mercados financieros no es algo propio solo del pequeño inversor retail y minorista, sino que los grandes patrimonios también están teniendo que navegar en un entorno complicado en el que encontrar la receta del éxito no resulta para nada sencillo. Para muestra un botón: según un Informe sobre la riqueza mundial que elabora Capgemini, el número de individuos con un elevado patrimonio neto se redujo en 2022 en un 3,3% hasta los 21,7 millones, mientras que el valor de su riqueza disminuyó en un 3,6% hasta los 83 billones de dólares.
Las razones son conocidas por todos pero no por ello resultan más sencillas de afrontar, y van desde las dudas sobre la evolución de los tipos de interés y de la inflación hasta el temor por la aparición de algún Cisne Negro geopolítico que estimule el pánico inversor y lleve a una nueva contracción en los mercados. Este mismo documento de Capgemini señala que 3 de cada 4 gestores de grandes patrimonios ha recurrido en los últimos doce meses al asesoramiento patrimonial que ofrecen las entidades financieras, mientras que más de la mitad está dispuesto a plantearse un asesoramiento financiero independiente basado en la utilización de herramientas telemáticas para agilizar la posible toma de decisiones.
Metas claras y realistas
Una de las diferencias más evidentes entre un gran patrimonio y un inversor minorista suele estribar en que el portfolio de inversiones del primero suele ser una mayor vocación internacional, en donde se destina una parte significativa, cercana al menos al 10%, a inversiones con un grado de riesgo elevado. En un contexto geopolítico complicado, con diversos conflictos bélicos en diferentes puntos del planeta y con nubarrones políticos en el horizonte (se calcula que cerca del 60% de la población mundial votará al menos una vez en 2024), es comprensible pensar que el apoyo profesional que puede brindar un asesor profesional es clave.
Pero, ¿exactamente qué es lo que puede ofrecer un asesor a un gran patrimonio? En primer lugar, ayudar de manera decisiva a elaborar un plan financiero que lleve a cabo una descripción general de la situación patrimonial de su cliente con todos los activos que posee. En paralelo, por supuesto, establecer diferentes recomendaciones para optimizar sus recursos y mejorar sus finanzas personales. Pensando en el largo plazo, un asesor financiero es la figura idónea para que cualquier inversor pueda definir unas metas claras y realistas, pensando en la planificación personal y hasta sucesoria del inversor.
Seguimiento y flexibilidad
Como señalan en un reciente informe desde Caser AF, un asesor financiero, dentro de su portfolio de servicios, puede aportar una ayuda fundamental a los grandes patrimonios al menos en tres apartados clave:
- Planificación financiera integral, que implica al inversor a definir objetivos financieros claros y desarrollar un plan para alcanzar objetivos vitales como la jubilación, la educación de los hijos, la gestión de la deuda y la protección del patrimonio. En este sentido, se consideran aspectos como el horizonte temporal de inversión, los plazos de disponibilidad de los fondos, la capacidad de ahorro y la cantidad destinada a la inversión.
- Adaptabilidad y flexibilidad en la estrategia de inversión, gracias a que el asesor es capaz de mantener una revisión regular de la cartera de inversiones, lo cual permite evaluar su rendimiento y ajustarla si es necesario. El asesor financiero se encarga de reequilibrar la cartera para asegurar que siga siendo coherente con el perfil de riesgo y los objetivos financieros a largo plazo del inversor.
- Seguimiento continuo de las inversiones, dado que el asesor financiero puede estar dedicado al monitoreo regular de la cartera del inversor, llevando a cabo revisiones periódicas y asegurándose de que la estrategia de inversión esté alineada con los objetivos a largo plazo.
Es decir, que un asesor financiero brinda a cualquier gran patrimonio un enfoque proactivo, personalizado y actualizado, asegurando que la estrategia de inversión siga siendo relevante y efectiva durante todo el ciclo de vida del inversor. De este modo, le será más sencillo navegar por los cambios e imprevistos y adquirir un mayor conocimiento y confianza en el mundo de las inversiones.
Las sinergias a escala global entre asesores financieros y grandes patrimonios es tal que, de acuerdo al más reciente Barométro Familiar de Julius Baer, los temas relacionados con el patrimonio familiar más allá de las inversiones y la colaboración con los asesores son una cuestión de larga data. A medida que las familias se globalizan, sus asuntos se vuelven más complejos, naturalmente. Asimismo, las circunstancias geopolíticas han convertido los desafíos constantes en algo normal. En consecuencia, las familias adineradas necesitan un asesoramiento más especializado, no solo para afrontar la complejidad, sino también para poder gestionar con mayores posibilidades de éxito los riesgos inherentes derivados de la exposición a una multitud de ordenamientos jurídicos.


