Planes de Pensiones Simplificados: una solución fiscal que el asesor financiero desconoce, pero necesita

Por Belén González, directora de Producto, Marketing y Estrategia de CBNK
La introducción de los Planes de Pensiones de Empleo Simplificados (PPES) en España representa un avance significativo en el ámbito de la previsión social, especialmente para los trabajadores autónomos. Estos planes buscan facilitar a los profesionales independientes el acceso a un mecanismo de ahorro más adaptado a sus necesidades de jubilación, complementando las limitadas opciones de los planes individuales. No obstante, la mayoría de los trabajadores por cuenta propia desconocen esta nueva modalidad de ahorro, a pesar de su enorme potencial.
Características y ventajas de los PPES
Los PPES son una modalidad de ahorro creada con el objetivo de simplificar la gestión de los planes de empleo tradicionales y hacerlos más accesibles a colectivos como los autónomos.
A diferencia de los planes de empleo tradicionales, que son promovidos por empresas y requieren acuerdos colectivos, los PPES pueden ser promovidos por asociaciones de autónomos, colegios profesionales, mutualidades de previsión social, sociedades cooperativas y organizaciones representativas de estos colectivos, haciendo que su acceso sea más inclusivo. Se permite que cualquier autónomo, sin necesidad de estar asociado o colegiado, pueda adherirse a uno de estos planes.
Uno de los cambios más destacados de la nueva regulación es el incremento en el límite de aportación anual para los autónomos. Ahora, en lugar de verse restringidos a 1.500 euros, pueden destinar hasta 4.250 euros adicionales. Esto significa que un trabajador por cuenta propia puede aportar y deducirse hasta 5.750 euros al año, lo cual casi cuadruplica el límite anterior.
Además, las contribuciones realizadas a estos planes son deducibles en el IRPF, lo que representa una ventaja fiscal considerable. Por ejemplo, un profesional con ingresos brutos de 80.000 euros anuales podría ahorrar hasta 2.472,50 euros en impuestos al año si aporta el máximo de 5.750 euros. Si los ingresos brutos son de 50.000 euros, el ahorro fiscal sería de 2.064,25 euros (simulación del ahorro fiscal de una persona con 35 años, con dos hijos menores de 25 años y residencia en la Comunidad de Madrid).
Entre las principales ventajas de los PPES destacan sus costes de gestión, que suelen ser menores que los de los planes de pensiones individuales, lo cual se traduce en una mayor rentabilidad para el partícipe. Además, al igual que los planes individuales, ofrecen flexibilidad en las aportaciones para adaptarse a la naturaleza de los ingresos de los autónomos, que suelen ser variables. Así, cada año, el partícipe pude realizar aportaciones periódicas o puntuales, o no realizar aportaciones, de acuerdo con sus necesidades.
Otro aspecto fundamental de los PPES es que tienen como objetivo mejorar la sostenibilidad financiera a largo plazo, tanto para los autónomos como para el sistema público de pensiones. Así, este producto facilita una cobertura de ahorro para la jubilación mucho más adecuada, en especial para aquellos colectivos que, como los autónomos, perciben pensiones públicas considerablemente inferiores a las de los trabajadores asalariados. Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, mientras que un empleado por cuenta ajena obtiene en su jubilación, de media, una pensión equivalente al 75% de su último salario, los autónomos suelen recibir un 50% en promedio. Esta brecha pone de manifiesto la importancia de contar con instrumentos de ahorro complementarios que permitan la acumulación de ahorros adicionales para mantener la calidad de vida en la jubilación.
Consideraciones a tener en cuenta al elegir un PPES
Para los autónomos que decidan adherirse a un PPES, es importante evaluar varios factores para seleccionar el plan que mejor se adapte a sus necesidades. Uno de los aspectos a considerar es el nivel de riesgo del plan, que debe ser acorde con los objetivos y necesidades del inversor, y sobre todo, debe estar alineado con el tiempo que reste hasta su jubilación. Además, es fundamental conocer las comisiones. Elegir un plan con comisiones reducidas, redundará en una rentabilidad superior a largo plazo. Por último, la solvencia y reputación de la entidad gestora son cruciales para garantizar la seguridad de los ahorros.
Las contingencias cubiertas y los supuestos de liquidez son los mismos que en los planes de pensiones individuales, como también lo son las formas de cobro de las prestaciones.
Retos y oportunidades
Los Planes de Pensiones de Empleo Simplificados representan una innovación importante en el ámbito del ahorro para la jubilación en España, especialmente para los trabajadores autónomos que, hasta ahora, contaban con opciones limitadas y poco ventajosas. Estos planes ofrecen una mayor flexibilidad y mejores beneficios fiscales, permitiendo a los autónomos ahorrar para su jubilación sin aumentar su base de cotización a la Seguridad Social.
A medida que los PPES ganan tracción, se espera que más profesionales autónomos aprovechen las ventajas de estos vehículos. Sin embargo, según distintos estudios, el conocimiento sobre este producto entre los autónomos es muy reducido. El desafío ahora es aumentar este conocimiento y promover su adopción. Las entidades financieras, pero también las asociaciones, colegios profesionales y mutualidades, tienen un papel crucial en este proceso. Aumentar la educación financiera y promover una cultura de ahorro es fundamental para que los profesionales autónomos vean en los PPES una herramienta valiosa.
En un entorno en constante cambio, planificar la jubilación no es solo una necesidad, sino también una oportunidad para construir un futuro más estable y sostenible.


