Natixis IM: ¿Cambio en la política monetaria? ¿Qué cambio?

Por Esty Dwek, Head of Global Market Strategy, Natixis Investment Managers
La sorpresa de antes del verano ha sido la de la Reserva Federal, que se ha presentado más agresiva de lo habitual, debido a los cambios en el llamado gráfico de puntos (dotplot). Sin embargo, después de escuchar al presidente Powell, nuestra opinión es que nada ha cambiado demasiado realmente. Sí, la Fed tiene un ojo puesto en la inflación y se va a dormir en los laureles, lo que debería precisamente ayudar a contener las presiones inflacionarias, pero la subida de intereses es un trayecto muy largo y la Fed está solo al comienzo del sendero en su viaje por la reducción de las compras de activas. De hecho, después de las agresivas reacciones iniciales, el mercado ha comenzado a recular.
Así, la deuda del Tesoro permanece en un rango estrecho y probablemente continuará consolidándose sobre los niveles actuales. Podría tener lugar una presión alcista a medida que se fortalece el mercado laboral de EE UU en los próximos meses, pero no esperamos que haya movimientos significativos en la deuda soberana, especialmente si la inflación empieza a retroceder como consecuencia que los efectos de base estadística provocados por los confinamientos comienzan a disiparse.
De hecho, la Fed está trabajando en una hoja de ruta para su famoso tapering que será más reactiva en los movimientos de los tipos de interés que en las compras de activos, lo que debería hacer que la presión permanezca limitada.
Mientras, en Europa, sí que podríamos ver alguna presión alcista en los rendimientos de los bonos debido a la reapertura de la economía y a las cuestiones que rondan alrededor del BCE respecto a si mantendrá el elevado ritmo de compra de activos más allá del tercer trimestre. Este contexto nos hace favorecer el crédito sobre la duración, especialmente dado que los spreads de crédito han permanecido estrechos durante los recientes episodios de volatilidad.
La persistente cuestión que permanece es la de los mercados y el reflation trade. Con el rally en los valores cíclicos debilitándose y el sector tecnológico una vez más exhibiendo fuertes ganancias. Hemos insistido en más de una ocasión que no desestimamos los valores tecnológicos en asignaciones de activos de medio plazo, pero no creemos que la rotación cíclica haya terminado. Preferimos pensar en términos de reapertura de la economía y creemos que no ha sido todo puesto en precio todavía. En consecuencia, nos mantenemos constructivos en relación a los activos de riesgo y mantenemos nuestro sesgo cíclico. Creemos que los valores financieros, la energía y los materiales deberían avanzar en los próximos meses a medida que el crecimiento se mantiene fuerte en EE UU y se reactiva en todas partes.
En consecuencia, esperamos que la renta variable europea lo haga bien, respaldada por unas perspectivas de crecimiento para el segundo semestre que son sólidas en lo que se refiere al crecimiento, gracias a la aceleración en los procesos de vacunación, y también gracias hacia el mayor sesgo hacia los valores cíclicos de los índices europeos. Por último, si miramos otras regiones como Japón, creemos que las peores noticias ya están puestas en precio y que también esa región debería mejorar en los próximos meses.
En conclusión, con el apoyo fundamental aún presente, incluso aunque ya haya pasado el pico máximo de este apoyo, los activos de riesgo deberían seguir ostentando un buen desempeño. De hecho, la vacunación está cogiendo tracción a nivel mundial, la política monetaria es todavía extremadamente acomodaticia, la política fiscal es expansiva y los beneficios empresariales continuarán al calor de la reapertura de las economías. Si bien estos vientos de colas puede que no sean tan fuertes ya, es aún difícil imaginar un escenario demasiado negativo para los meses venideros.


