MFS IM: ¿Cuáles son las consecuencias de los aranceles de EEUU en México, Canadá y China?

Por el equipo de MFS Investment Management
Los mercados han tenido que lidiar con unas agitadas 72 horas de política comercial después de que la Casa Blanca anunciara el sábado la imposición de aranceles del 25% a Canadá y México, y del 10% a China. Se han producido frenéticas negociaciones con México y Canadá que han dado lugar a una pausa de 30 días antes de que se impongan esos aranceles, en respuesta a las concesiones políticas tanto de México como de Canadá para mejorar la seguridad fronteriza.
Dada la volatilidad del entorno político, analizamos las posibles consecuencias si las negociaciones fracasan en las próximas semanas y entran en vigor los aranceles propuestos.
Consecuencias para la renta variable global
Los mercados de renta variable a nivel global aún no han descontado riesgos significativos a la baja. En general, la implementación de aranceles, tal y como se prevé actualmente, se espera que tenga un impacto negativo para las acciones, reflejando principalmente preocupaciones sobre una combinación de un crecimiento mundial más lento y tipos de interés más altos, como muestra la acción del precio (price action) o la evolución de las cotizaciones inmediatamente después del anuncio de EE. UU.
Al evaluar implicaciones más amplias para el mercado, es importante diferenciar entre una empresa y otra. En principio, aunque algunos sectores probablemente sentirán el impacto de manera más generalizada, pueden existir diferencias significativas dentro de cada sector. En particular, hay varias preguntas que deben responderse para cada empresa. Por ejemplo, ¿el exportador absorberá parte del impacto del arancel en sus márgenes, presionará a los proveedores o tiene poder de fijación de precios, lo que le permitirá trasladar el impacto del arancel? La fortaleza del dólar estadounidense amortiguará el golpe para ambas partes, al menos a corto plazo. ¿El importador absorberá parte del arancel en sus márgenes o podrá repercutirlo a los consumidores en EE. UU.? Hay muchos factores en juego, todos ellos con implicaciones.
Consecuencias para la renta fija global
Ha quedado claro que el riesgo de una guerra comercial ya había sido completamente descontado por los mercados globales de renta fija. Uno de los canales de transmisión más pronunciados ha sido el de los mercados de divisas, con el dólar canadiense y el peso mexicano sufriendo fuertes pérdidas frente al dólar estadounidense. Ambos se han recuperado desde entonces como resultado de las negociaciones que han provocado el retraso en la implementación de los aranceles. En cuanto a las implicaciones específicas para la renta fija, comenzando por EE. UU., este último acontecimiento probablemente reducirá aún más la capacidad de la Reserva Federal para relajar su política en el futuro, dado el posible efecto de un ajuste puntual (one-off adjustment) en los precios internos estadounidenses. Como resultado, es probable que los tipos iniciales suban, lo que desencadenará cierto aplanamiento de la curva. Además, es probable que el coste de la energía en EE. UU. aumente, lo que generalmente se refleja en una mayor inflación implícita, una señal de mercado de que los inversores están dispuestos a descontar un aumento de los riesgos de inflación.
En cuanto a Canadá, si el impacto de los aranceles persiste, el Banco de Canadá debería considerar una mayor relajación de su política. Soami Kohly, gestor de carteras de renta fija canadiense, mantiene una fuerte convicción de que la curva local continuará acentuándose en el futuro cercano. Por otro lado, en los mercados emergentes, la fortaleza del dólar probablemente seguirá actuando como un obstáculo, aunque es poco probable que los aranceles tengan un impacto adverso significativo en la solvencia de la deuda soberana de estos países. En términos generales, anticipamos que el anuncio de los aranceles reforzará la tendencia de bifurcación en los mercados, con EE. UU. mostrando un panorama muy distinto al del resto del mundo. Mientras tanto, parece que la volatilidad macroeconómica y la incertidumbre en las políticas seguirán siendo elevadas, lo que, en última instancia, refuerza el argumento a favor de un enfoque de gestión activa. En otras palabras, los inversores han vuelto a estar pendientes de los titulares para tomar sus decisiones.


