Matt Eagan (Loomis Sayles): «Los bonos de EEUU son el mayor riesgo estructural del mercado»

Por Matt Eagan, gestor de cartera y responsable de Full Discretion, Loomis Sayles (Natixis Investment Managers)
“El Secretario del Tesoro de EE UU, Scott Bessent, tachó recientemente a Moody’s de indicador rezagado. Tiene razón: todo el mundo sabe ya que la trayectoria fiscal de Estados Unidos es insostenible. Con déficits superiores al 6% del PIB y sin solución a la vista, no es de extrañar que los inversores estén nerviosos. Los bonos del Tesoro estadounidense (UST) son el principal riesgo estructural del mercado actual.
Puntos clave
- La inflación es el impuesto por defecto.
Cuando Washington no corrige el déficit, la inflación se convierte en la solución. El mercado de renta fija también lo ve: las primas a corto plazo están subiendo, lo que indica una preocupación creciente. - Los bonos de corta duración ofrecen un valor relativo.
Mientras los déficits sigan siendo altos, habrá volatilidad. Yo prefiero la parte delantera de la curva (hasta 5 años), donde el carry y el roll-down son atractivos. Los bonos a largo plazo son mucho más arriesgados dado el contexto fiscal. - La política fiscal triunfa sobre los aranceles.
Los mercados siguen siendo rehenes de la política de la Casa Blanca. Aunque los aranceles acaparan los titulares, lo que más importa es el déficit. El actual proyecto de ley presupuestaria podría añadir otros 3 billones de dólares en diez años. No se vislumbra ningún plan creíble para invertir la tendencia. - Atentos a las subastas.
El Tesoro confía más en los T-bills y mantiene estable el tamaño de las subastas de cupones desde 2023. Pero eso es temporal. Las nuevas fuentes de demanda, como los compradores de stablecoin o los bancos desregulados, pueden ayudar por ahora, pero con el tiempo, el tamaño de las subastas de cupones debe aumentar, lo que podría agitar el extremo largo de la curva. Creo que el tamaño de las subastas de cupones podría empezar a aumentar de nuevo a mediados de 2026.
Qué hacer como inversor
A pesar del sombrío panorama fiscal, la inversión en bonos sigue teniendo mérito. Los mayores rendimientos actuales proporcionan una mejor protección frente a la volatilidad. La clave es la gestión activa: mantener una duración flexible, diversificar entre sectores crediticios e incorporar ventajas de rendimiento. Una cartera de bonos bien estructurada aún puede aportar valor mientras EEUU navega por esta tormenta fiscal”.


