Los fondos más conservadores ganan a unos depósitos en mínimos

El inversor español es conservador, pero eso no significa que sea menos inteligente. Ante el proceso de bajada de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), el particular que no quiere correr riesgo alguno se ‘conforma’ con las letras del Tesoro, y los que buscan garantizar una rentabilidad mínima durante mucho más tiempo, a las obligaciones y los bonos del Estado.
Pero hay inversores conservadores dispuestos a asumir un riesgo controlado a cambio de una rentabilidad más atractiva. Son los que no quieren perderse las oportunidades que presenta la renta fija en plena bajada de los tipos de interés. Y son los que están engordando los números de los fondos de inversión más conservadores.
El resultado es que, hasta septiembre, las entradas de dinero en fondos que invierten en deuda suponen unos 18.800 millones de euros. Más que en todo 2023, donde entraron 18.362 millones. Y faltan tres meses de 2024.
Las suscripciones netas (las entradas de dinero menos las salidas) han mantenido el ritmo entre julio y septiembre, con un crecimiento frente a años anteriores. En los últimos tres meses los fondos captaron 6.167 millones, según los datos de Inverco. Por tanto, es el mejor tercer trimestre desde 2016. En septiembre la cifra fue de casi 1.900 millones.
El dinero que entra es conservador y va a productos con poco riesgo. Los fondos de deuda acaparan más de 15.000 millones este año, con entradas netas de 1.338 millones en septiembre. Los fondos monetarios, por su parte, acumulan 10.000 millones en lo que va de año.
Las gestoras de fondos de inversión, en lo que va de año, han conseguido captar 24.850 millones gracias a los productos más conservadores (entre la categoría de renta fija y los monetarios, aún más seguros). Las buenas rentabilidades que siguen ofreciendo los bonos han hecho que en los últimos meses haya fluido mucho dinero hacia este tipo de productos.
Entre enero y septiembre, los vehículos de renta fija —que invierten en deuda emitida por países y empresas— han atraído 15.269 millones, y los fondos monetarios —que tienen en cartera emisiones de renta fija a muy corto plazo— suman otros 9.555 millones.
En cambio, en los fondos de Bolsa las salidas de dinero superan a las entradas, pese a ser los que mayor rentabilidad ofrecen. Una demostración más de que el inversor más conservador está dispuesto a sacrificar rendimiento a cambio de correr el menor riesgo posible.
Los fondos globales sufren reembolsos por 4.818 millones desde enero hasta septiembre. Los fondos de renta variable nacional logran una rentabilidad en el año del 13,7% (2,1% en septiembre), impulsados por un Ibex 35 que es el más alcista de Europa en 2024.
Teniendo en cuenta todos los movimientos entre categorías, el balance total reporta unas suscripciones netas por casi 19.000 millones de euros hacia fondos de inversión españoles, que llevan cinco años de entrada constante de dinero. Los datos del tercer trimestre, 6.167 millones, son el mejor dato para este periodo desde 2016.
Los depósitos no son atractivos
Los depósitos no aguantan la comparación con los fondos de inversión, aunque siguen teniendo su público. Uno de los problemas, junto a la bajada de tipos del BCE, es que la banca española está sobrada de liquidez, porque la demanda de crédito es muy baja. Por tanto, no necesitan hacer grandes esfuerzo comerciales para atraer dinero nuevo de los ahorradores.
No obstante, siempre se pueden encontrar oportunidades para el inversor en depósitos. Una opción es el catálogo de productos que se contratan a través de la plataforma Raisin. Entre las entidades españolas, destaca MyInvesytor, que da un 3,25% TAE por un depósito a tres meses y el 2,75% a un año. El importe mínimo son 10.000e, frente a los 1.000 que se necesitan para invertir en letras del Tesoro. Para obtener estos rendimientos, los inversores tienen que contratar una cartera automatizada desde 150 euros. En caso contrario, los inversores recibirán un 3% a tres meses y un 2,5% a un año.
Otra opción es la cuenta remunerada. Revolut ofrece hastra el 3,56% hasta 100.000€. Evo, el banco digital de Bankinter, tiene la Cuenta Inteligente Bienvenida, con el 3,05% hasta 30.000 euros, y la posibilidad de contratar un depósito a cuatro meses al 3,05% TAE para 60.000 euros. Y en plena OPA hostil del BBVA, la Cuenta Online del Sabadell da un 2,5% TAE el primer año para un saldo máximo de 50.000 euros.
Más renta disponible dedicada al ahorro
Mientras, los españoles ahorran más. En el segundo trimestre, según el INE, la tasa de ahorro alcanza el 21,2% de la renta disponible bruta, frente al 19,6% de un año antes. Y es que gastaron menos de lo que ingresaron. La renta disponible aumentó un 8,7% interanual, hasta los 278.195 millones mientras que su gasto en consumo totalizó 219.807 millones (+6,7%). Por tanto, los hogares ahorraron en el segundo trimestre 59.031 millones, cifra un 17,6% superior a la del mismo trimestre de 2023.
No obstante, i se eliminan los efectos estacionales y de calendario, la tasa de ahorro de los hogares alcanzó en el segundo trimestre el 13,1% de su renta disponible, un punto inferior a la del trimestre anterior.
En la 15ª edición de su ‘Informe Global de Riqueza’ de Allianz se comprueba que los activos financieros de los hogares españoles aumentaron un 5,8% en 2023, por encima del promedio regional del 5%. El principal impulsor fueron los valores (11,8%), mientras que los seguros/pensiones también mostraron un crecimiento del 7,3%, tras haber disminuido el año anterior. En el otro extremo, los depósitos bancarios disminuyeron un 1,2%, el rendimiento más débil en diez años.
Esto se debe a los cambios del comportamiento del ahorro. Los españoles retiraron dinero de sus depósitos bancarios por un valor de 13.000 millones. Este dinero se canalizó hacia valores, donde los ahorros recientes se triplicaron hasta los 40.000 millones de euros. La mayor parte se destinó a bonos y fondos de inversión; las acciones se vendieron en términos netos. Los seguros/pensiones atrajeron 7.000 millones de euros, pero esto debe verse en el contexto de tres años de salidas de ahorro. El informe destaca que, en general, los ahorradores españoles reaccionaron fuertemente al nuevo entorno de tipos de interés.
Como siempre, hay que ver el dato en su justa medida. Porque ajustado a la inflación, el aumento de los activos financieros en 2023 fue solo del 2.3%. El poder adquisitivo de los activos financieros es un 5.2% inferior al de 2020 y solo ligeramente superior al nivel existente en 2019, antes de la pandemia (+0.4%).


