Los expertos de EDM analizan el «incierto» escenario económico global después del verano

Por el equipo de EDM
El verano ha traído un aluvión de datos económicos en EEUU que suscitan interpretaciones divergentes sobre la futura trayectoria de su economía: ¿ralentización? ¿ recesión?. El meollo de la cuestión gira en torno a la evolución del mercado laboral, donde los últimos datos sugieren un menor dinamismo en la creación de empleo y un aumento del paro, si bien es verdad que está todavía a niveles muy bajos. Esta realidad, más la lenta pero constante reducción de la inflación, han justificado el hasta ahora más claro anuncio por el Presidente de la Reserva Federal del inicio de la esperada bajada de tipos de interés. Algunos opinan, sin embargo, que llega demasiado tarde.
En la Eurozona el verano trae la buena noticia del muy esperado crecimiento del PIB, impulsado por el sector servicios, turismo incluido. El sector industrial – muy importante en Europa – no acaba de aportar crecimiento significativo. Su gran peso en Alemania justifica en gran medida esta situación. En consecuencia, el BCE debe seguir el mismo camino que la Fed. Fue uno de los primeros en bajar los tipos de interés ante la continuada moderación de la inflación (Alemania, España) y, lo que es más importante, de las expectativas de inflación. Ello augura ulteriores caídas durante el próximo trimestre.
El yo-yo de las Bolsas en agosto
Las Bolsas mundiales cerraron en máximos a finales de julio. A principios de agosto sufrieron una brusca caída iniciada por una brutal corrección del 12% de la Bolsa japonesa en un solo día. Esta caída provocó otras en cascada en EEUU y UE. Las semanas siguientes han corregido las caídas iniciales y a final de agosto los grandes índices superan, incluso, los de finales de julio.
El detonante de la crisis veraniega fue la subida de tipos de interés en Japón que hizo más costoso, y por tanto menos atractivo, el endeudamiento en yen para financiar inversiones especulativas en otros países y mercados (carry trade). Para los inversores a corto plazo esta noticia (¿pretexto?) fue suficiente para deshacer posiciones apalancadas a toda velocidad y buscar el refugio de la Deuda Soberana norteamericana.
En consecuencia, el rendimiento (yield) del bono norteamericano a 10 años (US Treasury) ha caído claramente por debajo del 4% gracias a la subida de su precio por las compras compulsivas de inversores asustados.
En la tercera semana de agosto los índices norteamericanos registraron una de las subidas más intensas de los últimos tiempos. Esa volatilidad es habitual durante el verano, caracterizado en los mercados por su menor liquidez … ¡cuando los inversores a corto plazo (traders) están en la playa!
En el ambiente general de incertidumbre, el dólar cede frente al euro y el precio del oro se dispara a máximos.


