Los españoles no podrán invertir en los nuevos ETF de Bitcoin, pero sí en cripto mediante ETP

Tras varios meses esperando el dictamen de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), por fin se ha comunicado oficialmente la aprobación de los primeros 12 fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) al contado de Bitcoin, presentados por las principales gestoras de activos estadounidenses. Es decir, ya están listos para empezar a operar, y existe un gran revuelo en los mercados de capitales porque permitirán invertir en esta criptomoneda, la principal a nivel mundial, sin necesidad de comprar la divisa en sí misma.
Pero por el momento estos nuevos ETF de Bitcoin no podrán operar en Europa y, por tanto, no estarán disponibles para el inversor español, porque los fondos y ETF estadounidenses no cumplen los requisitos que impone la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), supervisora del sistema financiero de la Unión Europea.
«Algunas gestoras estadounidenses han lanzado productos específicos para el mercado europeo que ofrecen una alternativa similar a sus productos americanos, pero cumpliendo con todos los requisitos de la normativa de la UE. Sería concebible un planteamiento similar para operar con la oferta de criptoproductos en las dos jurisdicciones», explica Julius Weller, vicepresidente del bróker de Scalable Capital.
No obstante, los inversores minoristas españoles y europeos ya tienen a su disposición la posibilidad de invertir en Bitcoin y en otras criptodivisas mediante productos cotizados en bolsa (ETP por sus siglas en inglés), un vehículo de inversión que imita o sigue el rendimiento de una determinada selección de activos relacionados.
«Estos ETP ya los utiliza un gran número de conocidos gestores de ETF para hacer un seguimiento de las criptodivisas y permitir la negociación a través de bolsas europeas convencionales, como Xetra (Deutsche Börse) o gettex (Bolsa de Múnich). De hecho, la competencia que existe en este ámbito ha dado lugar a una reducción de los gastos corrientes del producto (TER) en beneficio de los inversores«, destaca Julius Weller.
Scalable Capital se ha posicionado como un referente en Europa en inversión en ETF. Actualmente, a través de su plataforma ofrece 1.900 ETF, 8.000 acciones, 2.300 fondos y 13 ETP de las principales criptomonedas.
¿Qué cabe esperar del mercado?
Por otro lado, Albert Salvany, socio fundador de Funding Fast, ha analizado lo que puede suceder en el mercado después de la aprobación de los ETF del bitcoin, por parte de la SEC, que, en su opinión tiene dos vertientes distintas. Por un lado su influencia en el mercado de activos digitales y, por otro, el impacto en el mercado tradicional. Recogemos su análisis a continuación:
«Respecto al mercado de activos digitales, éste ha respondido en el primer momento con subidas en el ether paradójicamente y una reacción más tímida en el bitcoin. Es una demostración que la noticia está más que descontada. Pero, más allá de este impacto en el corto plazo, lo que acabamos viendo a medio y largo plazo son las consecuencias reales de esa noticia. Respecto a esto último lo que cabe esperar es un aumento de la demanda del bitcoin, veremos a cuánto asciende. Esto último acabará siendo un factor importante y ya hay instituciones que lo cifran en 10.000 millones de dólares, sólo en el primer año de cotización de estos productos. Mi impresión es que esta cifra se puede quedar muy corta dependiendo de la evolución del mercado de los criptoactivos.
Respecto al mercado tradicional, tenemos dos lecturas:
- La primera hace referencia a la aparición de un nuevo tipo de activo, que en principio puede ser un agente de descorrelación de carteras, y puede ser que produzca una fuga de liquidez de otros activos.
- La segunda se refiere a que esa fuga de liquidez puede encauzarse en un activo regulado y transaccionado en sistema tradicional, el ETF, por lo que las entidades ahora tienen alternativas para no perder ese cliente que busca este tipo de inversión.
La autorización de estos ETF lleva al bitcoin a jugar en la Champions de los mercados financieros, poniéndolo al alcance de todos los públicos, superando el obstáculo del conocimiento tecnológico para invertir en él y gestionarlo. Es un hecho que disminuye de forma muy importante la fricción en el proceso de inversión, algo que puede ser decisivo para el inversor novel, o temporal, aquel no quiere preocuparse por la tecnología.
El impacto en el inversor minorista está claro, pero no olvidemos tampoco lo que supone esto para la inversión institucional. La inversión mayorista en estos activos recibe lo que yo creo que es el espaldarazo definitivo para que se consolide. Hasta ahora, este tipo de inversor tenía dos barreras claras para adquirir este tipo de producto:
- Regulatoria: las propias normas y regulaciones de mercados hacían imposible tener este tipo de activos en las carteras.
- Tecnológica: para posibilitar la adquisición y custodia de criptoactivos, había que realizar una serie de modificaciones tecnológicas en los sistemas de gestión de estas compañías, modificaciones bastante profundas y que afectaban a todo el proceso transaccional relacionado con estos activos (compra, custodia, liquidación…).
Estas dos barreras caen en el momento que invertir en el bitcoin se convierte en algo tan sencillo como tener títulos de ETFs en las carteras, con el correspondiente respaldo regulatorio.
Otro aspecto interesante a comentar es la afectación a otras gestoras, y en este caso seguro que podemos encontrar paralelismos con otros productos. Está claro que una vez regulados, toda gestora o comercializadora que tenga un público afín a este nivel de riesgo, e incluso ya tenga productos de estas características, buscará incorporar un ETF de este tipo. Nadie querrá perder la oportunidad de captar clientes nuevos y capacidad para retener clientes que pretendan invertir en este activo
Y esto nos abre un interesante debate: la SEC, según su propio comunicado, ha aprobado un lote de ETF con la idea de fomentar la competencia desde el primer momento, haciendo la lectura correcta de que los primeros momentos van a ser clave.
Y esto fomentará algo que ya estamos empezando a ver, que es una guerra de comisiones, no sólo entre los agentes que tienen ETF comercializables en este momento, sino en el resto de puntos de compra venta de estos activos. Veremos qué impacto tiene esto en las plataformas de compraventa de estos activos, de cara a la captación de nuevos clientes. Está claro que veremos una armonización progresiva de las comisiones por operativa en el bitcoin, especial mención en este aspecto merece el caso de Grayscale, con un producto Trust que contaba con unas comisiones muy superiores a los ETF tradicionales y que tendrá que adaptar su modelo de negocio a la nueva situación».


