Las perspectivas de gasto de las rentas altas estadounidenses se desploman por las perturbaciones bursátiles

Los resultados del último informe Índices de Salud del Consumidor (CHI por las siglas de su nombre en inglés, Consumer Health Indexes) publicado por Bain & Company y Dynata, muestran que las perspectivas de gasto futuro de los consumidores estadounidenses de rentas altas se han desplomado ante las recientes turbulencias en los mercados de renta variable que, inducidas por las medidas arancelarias, amenazan con desencadenar importantes presiones contractivas en la economía del país.
La puntuación de las perspectivas del análisis para los estadounidenses con ingresos altos se ha desplomado 11,8 puntos en abril, hasta situarse en 88,6, sucumbiendo a la caída más pronunciada de su historia a excepción de la registrada al inicio de la pandemia por Covid-19, y cayendo al nivel más bajo observado desde entonces. La caída en la puntuación de las perspectivas de los consumidores estadounidenses más acomodados ha contribuido a su vez a una caída de 5,3 puntos en la lectura de las perspectivas generales del CHI para todos los consumidores estadounidenses, que ha descendido a 94,6 este mes.
Según el análisis de Bain/Dynata, la brusca caída del indicador de perspectivas de consumo del CHI para los estadounidenses de rentas altas refleja el impacto de las convulsiones bursátiles del mes en las carteras de inversión de este grupo, que constituyen una gran parte de su riqueza global.
Dado que los consumidores estadounidenses de rentas altas representan más de la mitad del gasto de consumo discrecional, el último informe CHI advierte de que, si persisten las perturbaciones del mercado de valores y las perspectivas negativas para los estadounidenses acomodados, es muy probable que sus intenciones de gasto se vean afectadas, lo que supondría un duro golpe para las perspectivas de crecimiento de la economía estadounidense.
De forma contraintuitiva, los datos del CHI de abril también muestran que las intenciones de gasto de los consumidores de rentas altas aumentaron significativamente, en 2,1 puntos. Aunque esto se consideraría normalmente un signo de fortaleza del consumo, el análisis de Bain/Dynata concluye que, dado que las intenciones de gasto del grupo de rentas altas aumentaron justo cuando se anunciaron las medidas arancelarias, el incremento apunta a que los estadounidenses más acomodados adelantan el gasto para “anticiparse” a las posibles repercusiones de esos aranceles, realizando las compras previstas con antelación. Según el informe, este patrón significa que los efectos de un empeoramiento de las perspectivas para los consumidores de rentas altas sobre el gasto del total los consumidores pueden no aparecer inmediatamente.
Como explica Brian Stobie, director senior del Grupo de Macrotendencias de Bain & Company, “Nuestro índice de perspectivas está en declive histórico, liderado por las rentas altas. No es sorprendente que los consumidores de rentas altas estén muy preocupados por sus carteras de inversión. Dado que el rendimiento de estos activos constituye la base de la salud financiera percibida por este grupo, cabría esperar un descenso del gasto si persiste este nivel de perspectivas”.
El informe CHI de abril también revela que los consumidores estadounidenses de rentas medias están adoptando una postura defensiva. El indicador CHI de perspectivas del grupo de rentas medias descendió ligeramente (0,2 puntos), hasta un nivel neutral a largo plazo, lo que refleja en parte que las percepciones sobre la salud financiera de este grupo están mucho más orientadas al mercado inmobiliario y al precio de las viviendas, que suelen constituir sus principales activos, que a los mercados de renta variable.
Al mismo tiempo, el informe de Bain/Dynata señala que las intenciones de ahorro de los estadounidenses de rentas medias han aumentado 2,4 puntos este mes, mientras que la lectura del CHI sobre su intención de endeudarse ha caído 2,5 puntos. “Las rentas medias están adoptando claramente una postura defensiva. Están aumentando el ahorro y reduciendo la intención de endeudarse a niveles inferiores a los normales a largo plazo” expone Stobie.
Según el análisis de Bain/Dynata, los consumidores con rentas más bajas son los que muestran menos signos de preocupación, y las perspectivas de abril para este grupo siguen la tendencia alcista que viene observándose desde hace seis meses y refleja la fortaleza relativa del mercado laboral. No obstante, el informe advierte de que los resultados más positivos para los estadounidenses con rentas más bajas podrían cambiar si la actual volatilidad económica conduce a un deterioro de este mercado laboral.


