Las gestoras presentan a Japón como alternativa de inversión en medio de la guerra de los aranceles

Japón gana atractivo como destino inversor ante el impacto de la guerra de los aranceles de Trump en EEUU y en Europa. Con un mercado interior de más de 124 millones de habitantes, invierte en equipos de producción y fabricación el 0,71% del PIB, en I+D, el 3,65% del PIB, pero también en educación (es el tercer mejor sistema educativo del mundo según PISA). Es un mercado muy abierto al comercio global: es el quinto mayor exportador e importador de bienes del mundo, y el comercio exterior representa el 47 % de su PIB.
La gestora francesa Ofi Invest ofrece en España el ESG Actions Japon, con un horizonte recomendado de 5 años. Desde una gestión basada en convicciones (está registrado según el artículo 8 de la SFDR como promotor de características ambientales y sociales pero sin el objetivo de inversión sostenible), los expertos de Ofi Invest Asset Management aplican una estrategia que se centra en aprovechar las tendencias económicas y sociales a largo plazo para capitalizar el potencial alcista de las acciones japonesas:
- envejecimiento de la población: productos farmacéuticos, dispositivos médicos, servicios personales y de seguridad, robots.
- automatización de la producción: empresas que combinan aumentos salariales y más bienes fabricados con estándares de calidad más altos. En el surgimiento de la
- Surgimiento de una clase media en Asia: turismo, cambios en los hábitos de consumo, nuevas infraestructuras
Pauline Brunaud, especialista en inversión, y Nicolas Aubagnac, director adjunto de Desarrollo Internacional de Ofi Invest AM, destacan elementos que incrementan el atractivo de Japón en estos momentos de guerra de aranceles:
- Inflación sostenida superior al 2% y fin de la política de tipos de interés cero, con una espiral de precios y salarios impulsada por la escasez de mano de obra.
- Recuperación del turismo internacional y sólidas perspectivas.
- Crecimiento del mercado respaldado por los beneficios y la normalización de la valoración.
- Reformas de gobernanza con la desinversión de participaciones cruzadas
La Bolsa de Tokio vaticina un incremento del 6% en el beneficio bruto y un payout del 36,7% en 2025.
Un análisis elaborado por Jean-François Chambon, gestor de renta variable japonesa y asiática de Ofi Invest Asset Management, destaca que Japón mantiene un superávit comercial con EEUU de 68.400 millones$ en 2024, según la Oficina del Censo de EEUU. “Las subidas arancelarias, incluyendo una tasa del 24% sobre Japón anunciada a principios de abril, constituyen una base de negociación. Japón ha comprendido que enfrentarse a Trump es arriesgado y prefiere centrarse en las inversiones de empresas japonesas en EEUU y en la necesidad de recursos naturales, en particular gas natural, que podría importarse de allí”, explica.
EEUU es el cuarto mayor proveedor de gas natural de Japón, con un valor aproximado de 44.000 millones$, lo que representa entre el 8 % y el 10% de sus necesidades. “Si este porcentaje aumentara al 25%, el déficit comercial entre ambos países desaparecería, algo que podría influir positivamente en las negociaciones”.
Mientras tanto, Trump y el ministro de Relaciones Exteriores japonés, Shigeru Ishiba, han planteado la posibilidad de un billón$ en inversiones japonesas en EEUU. Japón ya ha sido el mayor inversor extranjero en EE. UU. en los últimos cinco años, con unos 800.000 millones anuales.
“Japón sigue siendo un aliado clave al que Washington probablemente apoyará en un contexto geopolítico tenso: un aliado que consume una gran cantidad de productos estadounidenses y que mantiene estrechos vínculos militares y estratégicos con EEUU.
Más allá de las negociaciones bilaterales, las tensiones con EEUU podrían impulsar la aceleración y el fortalecimiento de los acuerdos comerciales en Asia, así como entre Asia y Europa. Sin embargo, aún es prematuro prescindir de este socio comercial, ahora tan belicoso”, avisa.
A finales de 2024, el Gobierno decidió lanzar un plan de 65.000 millones$ para apoyar la industria de los semiconductores y la inteligencia artificial. Este plan probablemente generará más inversión pública y privada en los próximos 10 años. Uno de los objetivos es convertir a Japón en un actor clave en la cadena global de semiconductores en los próximos años.
“También estamos observando un cambio de paradigma en la distribución de dividendos a los accionistas. Una mayor rentabilidad para los accionistas es necesaria para financiar los fondos de pensiones y jubilación. Como resultado, la práctica de las participaciones cruzadas, muy común entre las grandes empresas japonesas, está empezando a dar paso a la recompra de acciones y al aumento de dividendos, lo cual es una buena noticia para el mercado de valores japonés”, subraya el experto de Ofi Invest.
Tras un repunte en 2023 y 2024, la renta variable japonesa ha sufrido una corrección significativa debido al resurgimiento del riesgo comercial estadounidense. Sin embargo, los fundamentos internos y estructurales de Japón se mantienen firmes. El anuncio de aranceles ‘recíprocos’ por parte de la administración Trump a principios de abril provocó una caída del 21% en el Topix en pocas sesiones. Nomura estima que el impacto combinado en los resultados de 2025 de las empresas del Topix podría alcanzar un -14% (-7% por los propios aranceles y -7% por la desaceleración económica mundial).
“En nuestra opinión, éste es el peor escenario posible. Nuestro escenario base asume que Japón negociará y no entrará en una confrontación directa con Trump”, resalta. Por lo tanto, el mercado parece haber descontado el estrés relacionado con los aranceles, con valoraciones que asumen un escenario prudente. Los futuros del Nikkei 225 han sido objeto de ventas masivas en corto, principalmente por parte de inversores no residentes. Por el contrario, las propias empresas japonesas han vuelto a posiciones largas mediante recompras de acciones récord.
Los particulares siguen impulsando los flujos internos.
“El mercado parece atractivo según los fundamentos. El PER a 12 meses del Topix es de 13. Su ratio precio/valor contable es de 1,2. Su rentabilidad por dividendo es del 2,8%.
Estos niveles son coherentes con un entorno de crecimiento lento. En nuestra opinión, el excesivo pesimismo actual podría ofrecer un punto de entrada históricamente atractivo. E 77,2% de las empresas prevén aumentar su dividendo, lo que refuerza el atractivo de la renta variable japonesa como vehículo de rentabilidad en un mundo aún incierto”, insiste Chambon.
Visión constructiva de la Bolsa japonesa
“Los largos años de atonía y deflación japonesas parecen haber quedado atrás, y existen diversos argumentos para mantener en la actualidad una visión constructiva sobre el mercado de renta variable japonés”, señalan los expertos de Singular Bank en el Blog de Self Bank (Fondos para invertir en Japón en 2025) . Entre ellos:
- Por PER (precio en relación a los beneficios), la Bolsa de Japón parece especialmente barata.
- Los beneficios siguen creciendo, impulsados por la reflación, la debilidad del yen y los márgenes bancarios.
- Además, puede seguir manteniéndose el potencial alcista si se evita una guerra comercial con EEUU.
- Mejora en la cultura corporativa y gobernanza de las empresas, que impulsa la rentabilidad y remuneración a los accionistas.
Singular Bank señala, para aquellos inversores que deseen diversificar sus carteras e invertir en Japón, dos fondos: Man GLG Japan CoreAlpha Equity e Invesco Japanese Equity Advantage.


