La falta de seguridad del inversor español abre una vía para el crecimiento del asesoramiento financiero

Según el Informe Europeo de Pagos de Consumidores de Intrum, uno de cada cuatro españoles se siente inseguro a la hora de invertir, principalmente debido a una falta de educación financiera, por lo que la vía del asesor profesional es posiblemente la más rápida para poder gestionar activamente su patrimonio. A pesar de esta inseguridad, el 81% de la población española paga sus facturas puntualmente cada mes, y el 61% destina parte de sus ingresos al ahorro, lo que refleja una tendencia hacia la gestión financiera responsable.
Una de las conclusiones del estudio es que la educación financiera, definida como el conjunto de conocimientos y habilidades que permiten a las personas gestionar adecuadamente su dinero, utilizar el crédito de forma responsable, fomentar el ahorro y evitar el endeudamiento excesivo, sigue siendo una asignatura pendiente para una parte significativa de la población española.
A pesar de los resultados, España como el segundo país con menos ciudadanos que comparten una percepción real de riesgo financiero, solo por encima de Suecia (23%), igualado con Alemania (26%) y por debajo de países como Italia (27%), Reino Unido (27%) o Francia (31%). En el extremo opuesto, Grecia y Portugal, con un 35%, son los territorios donde una mayor proporción de personas no confía en su capacidad para controlar sus finanzas.
Desde una perspectiva positiva, el informe revela que el 81% de la población asegura abonar sus facturas cada mes, lo que evidencia un comportamiento financiero responsable. En este caso, los ciudadanos españoles también se sitúan en una buena posición frente a la media de respuesta en Europa (74%), y únicamente por debajo de Países Bajos (83%). En el otro extremo estarían Francia y Portugal, con un 68%, República Checa (65%) y Grecia (64%), como los territorios europeos que más incumplen el pago de sus obligaciones financieras.
Planificación financiera
El hábito de planificación financiera a largo plazo también juega un papel fundamental en la administración del dinero. Así, según el Informe Europeo de Pagos de Consumidores, el 61% de la muestra analizada en España guarda dinero cada mes para hacer frente a imprevistos económicos. Por el contrario, 4 de cada 10 no consigue ahorrar para este fin, un comportamiento preventivo que deberá reforzase si se quiere alcanzar una estabilidad financiera que permita hacer frente a posibles desafíos futuros.
Desde una óptica normativa, la actual normativa europea define al asesor financiero como “la persona encargada de ayudar a sus clientes, con un conocimiento exhaustivo y profesional en finanzas, de modo que sea capaz de encontrar el producto que mejor se adapte a sus necesidades”. En nuestro país es la CNMV la institución responsable de lograr que los profesionales y las entidades que ejerzan el asesoramiento financiero cumplan con las normas y los requisitos legales previstos.
Según el BCE, «los niveles de educación financiera tienen un efecto sustancial en la rapidez con la que los consumidores se adaptan y en cómo piensan sobre el buen momento para pedir prestado o ahorrar. Los hogares con mayor alfabetización financiera ajustan sus decisiones de ahorro y endeudamiento mucho más rápida y extensamente que aquellos que tienen menos educación financiera, a pesar de que la dinámica de las expectativas de tasas de interés es similar en ambos grupos».


