Ignacio Garralda (Mutua Madrileña): «La gestora en Luxemburgo impulsará el negocio internacional»
En el marco del XVII Encuentro Financiero organizado por Expansión, KPMG, American Express y CUNEF Universidad, el presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, abordó las líneas estratégicas del grupo en materia de gestión de activos y expansión internacional. Durante su intervención, Garralda anunció los avances en la puesta en marcha de su nueva gestora en Luxemburgo, una infraestructura clave diseñada para potenciar la comercialización de sus productos de inversión y soluciones patrimoniales entre inversores institucionales e internacionales. El ejecutivo subrayó que esta plataforma operativa permitirá a la entidad optimizar la distribución transfronteriza y reforzar su posicionamiento en el mapa europeo de la gestión de fondos.
Asimismo, Garralda repasó el excelente comportamiento del canal de distribución estratégica y la alianza con El Corte Inglés en el ámbito de la gestión de patrimonios y servicios financieros. El presidente de Mutua Madrileña destacó que «la alianza con El Corte Inglés es lo que preveíamos sobradamente porque la involucración de la alta dirección de El Corte Inglés está siendo magnífica y todos los planes de negocio que teníamos previstos se están cumpliendo religiosamente». En este contexto, recordó que la alianza comenzó enfocada en la creación de una agencia de valores para posteriormente extender su alcance al sector asegurador, registrando un ritmo de crecimiento constante que alcanzó un beneficio neto de unos 75 millones de euros en 2025.
Por otro lado, la intervención de Garralda dedicó un apartado central a la previsión social complementaria y a la evolución del ahorro a largo plazo en España. El máximo responsable del grupo lamentó el impacto negativo derivado de las sucesivas reducciones en los límites de aportación fiscalmente deducibles para los planes de pensiones individuales. En este sentido, advirtió de que el desarrollo de los planes simplificados de empleo no ha compensado la caída experimentada en el tercer pilar del ahorro, e instó a la Administración a articular estímulos e incentivos fiscales más eficaces para canalizar el ahorro privado hacia fórmulas de previsión social y gestión de activos de carácter plurianual.



