Ian Horn (Muzinich): Encontrar valor donde otros no lo encuentran

Por Ian Horn, Portfolio Manager en Muzinch & Co
Es difícil ignorar el aumento de la prima del diferencial europeo single-B
La compresión de las primas de riesgo en los diferenciales de crédito ha dado mucho que hablar en el mercado durante estos últimos meses. Más recientemente, sin embargo, los bonos con calificación single-B se han descomprimido con respecto al crédito con calificación BB, ya que los inversores han tratado de evitar el riesgo de crédito idiosincrásico y las situaciones de cierta tensión (gráfico 1). Esto podría presentar interesantes oportunidades para los inversores capaces de identificar compañías solventes single-B que han tenido un rendimiento inferior en términos de diferenciales. En nuestra opinión, el reciente sesgo de calidad del mercado ha eliminado gran parte del valor del mercado BB. En cuanto a la compresión de los diferenciales a partir de ahora, los single-B parecen más atractivos para la segunda mitad del año.

¿Existen oportunidades en fallen angels?
El estrechamiento de los diferenciales de los bonos emitidos por fallen angels también se ha retrasado en los últimos 12 meses (gráfico 2).
Según nuestro análisis, esto se debe en parte a un pequeño número de emisores que se enfrentan a una posible reestructuración -como en los sectores inmobiliario y financiero diversificado- y no simplemente a un deterioro de su perfil crediticio y su calificación.
Al igual que en el caso de los bonos single-B, los inversores han evitado estas difíciles opciones de crédito, pero en este caso debido a la incertidumbre en torno a las calificaciones y las perspectivas. Creemos que esto presenta oportunidades para que los inversores encuentren valor en emisores que han visto perjudicada su calificación, pero que siguen siendo sólidos desde el punto de vista operativo y de solvencia.

Mejor comportamiento de los diferenciales a corto plazo
La falta de emisiones a plazos más largos y la demanda de duración han comprimido los diferenciales a plazos más largos desde mediados del año 2022.
Los inversores que se han centrado más en el rendimiento que en el propio diferencial, han tratado de fijar rendimientos a plazos más largos en un momento de escasez de nuevas emisiones en esta parte del mercado (gráfico 3).
Sin embargo, desde hace aproximadamente un mes, ha aumentado la emisión de deuda europea con grado de inversión a más largo plazo, mientras que ha disminuido la emisión a corto plazo. Esto ha contribuido a que los diferenciales a más corto plazo se comporten mejor (gráfico 4). Prevemos que esta tendencia persistirá y que se seguirá observando un mayor valor de los diferenciales en los bonos a más corto plazo.




