Cómo son y en qué invierten los Family Office en España

Un amplio abanico de tamaños, tipologías de inversión y objetivos a largo plazo. Hablar de los Family Office en España es hacerlo es hacerlo tanto de grandes jugadores que mueven miles de millones de euros al anuales como de otros especializados en determinados segmentos e industrias e, incluso, en startups y empresas de nueva creación. Sin embargo, la práctica totalidad de todos ellos comparten que detrás se encuentran equipos de gestores y especialistas con notable experiencia que llevan el timón de las inversiones con los mismos estándares profesionales que se pueden encontrar en las grandes gestoras. De ahí que resulte clave conocer más en detalle el modo de operar de los family office, cómo se encuentran organizados en España y qué previsiones tienen para los mercados en los próximos meses.
Por qué se constituyen
Los Family Office los constituyen familias, generalmente grupos empresariales e instituciones que deben organizar y gestionar un patrimonio elevado con un enfoque de muy largo plazo. La elección de una entidad para la gestión de sus activos, por parte de una compañía de estas características depende, principalmente, de la capacidad de personalización de los servicios, de acuerdo con las necesidades concretas, y de la construcción de una relación de confianza a largo plazo.
De hecho, la honestidad en la comunicación, en base a una máxima transparencia en la gestión, es un valor fundamental que contribuye a establecer una relación de confianza en el largo plazo. La estabilidad, la consistencia en la ejecución de estrategias y la capacidad para adaptarse a cambios cíclicos también son aspectos cruciales. Asimismo, la capacidad para proporcionar acceso a inversiones privadas, vehículos de inversión especializados y oportunidades únicas es otro elemento cada vez más valorado.
Cuándo interesa constituir uno
Para responder a esta pregunta, convienen primero diferenciar entre un single-family office y un multi-family office. Para un single-family office, a partir de 100 millones de euros la estructura de un family office puede tener sentido, sin embargo seguiría siendo una cantidad en donde los costes en relación a lo que genera el patrimonio serian relativamente elevados. En un multi-family office, en cambio, los costes de la estructura están mucho más repartidos, lo que crea economías de escala y permite tener mejores recursos. En un multi-family office, los clientes pueden tener entre 5 y 100 millones de euros y recibir un servicio similar o mejor al que tendrían con su propio single family-office, a un coste bastante menor.
En qué se diferencia de la banca privada
Aunque ambos términos, «Family Office» y «Wealth Management», están relacionados con la gestión de grandes patrimonios, representan enfoques y servicios distintos. Un Family Office ofrece servicios más holísticos y personalizados, mientras que el Wealth Management se centra principalmente en la gestión de inversiones y la planificación financiera.
Un Family Office es una entidad dedicada a la gestión integral del patrimonio de una familia que maneja un alto patrimonio, ofreciendo una variedad de servicios que van más allá de la simple gestión de inversiones, como la planificación patrimonial, la sucesión, la administración de activos y pasivos, la contabilidad familiar, la asesoría fiscal y legal, y otros servicios personalizados para satisfacer las necesidades específicas de la familia. Es decir, la importancia de la comprensión profunda de las metas y valores familiares es el eje central.
Por su parte, la gestión de patrimonios es un servicio amplio que también incluye la gestión de inversiones, planificación financiera, planificación de la jubilación, seguros y otros aspectos relacionados con la gestión financiera personal, pero no aborda aspectos no financieros de la vida familiar, una de las claves en la gestión de Family Office.
El problema sucesorio
El desafío del relevo generacional en un Family Office implica no solo la propia transición de los activos, sino también la transferencia de conocimientos y la adaptación a las preferencias de las nuevas generaciones.
Los Family Office deben realizar un análisis de estos nuevos propietarios del patrimonio familiar, jóvenes clientes, tomando en consideración su situación actual, inquietudes y proyectos. Asimismo, se deberán revisar sus objetivos de inversión y una selección correcta de los activos en los que debe invertir el patrimonio. Además, las vías para canalizar dichas inversiones también juegan un papel clave en este relevo generacional. Hay que escoger los vehículos de inversión óptimos, a través de los cuales canalizar la inversión, teniendo en cuenta las circunstancias personales de los nuevos propietarios, su visión del mundo y de la empresa, que probablemente sea diferente a la de la anterior generación propietario, sus perfiles de inversión, así como el patrimonio del que disponen en el momento de la transmisión del patrimonio.
Por ejemplo, las generaciones más jóvenes pueden valorar más las inversiones ESG y de impacto y requerir una estrategia de impulso de flujos de inversión hacia productos sostenibles, vinculados a factores sociales, pero principalmente relacionados con el medio ambiente y el cambio climático.
Una buena estrategia para dar un servicio óptimo en estas circunstancias puede ser incorporar talento joven al equipo de banqueros, que conozcan desde muy pronto los valores de la entidad y, a la vez, que compartan los intereses y preferencias de esas nuevas generaciones, para mantener la máxima sintonía entre entidad y cliente. Las familias con visión de futuro se preparan para la sucesión con anticipación, por lo que el equipo de Family Office debe acompañar al cliente y guiar a las nuevas generaciones, anticipándose a las circunstancias personales y financieras que puedan surgir.
En qué están invirtiendo ahora
Los riesgos geopolíticos y los cambios regulatorios conforman los principales riesgos a los que se enfrenta un Family Office, después el punto de vista de la selección de las inversiones. Por ello, la diversificación juega un papel clave. No solo refleja una adaptación a las nuevas realidades del mercado, sino también una profesionalización del enfoque inversor. Para los patrimonios conservadores, la volatilidad del mercado puede ser más una oportunidad que un riesgo, ya que permite aprovechar oportunidades a valoraciones más razonables.
Uno de los riesgos más recurrentes tiene que ver con la conservación del patrimonio familiar a través de las siguientes generaciones, que suele entrañar una gran complejidad por la multitud de elementos que hay que tener en cuenta, a la hora de conservar el legado familiar en el largo plazo. No obstante, existen también otros riesgos legales o tributarios que cabe tener en consideración a la hora de gestionar un Family Office.
Una estrategia de asignación de activos efectiva para los Family Office, en un entorno de cambio de ciclo inversor como el actual, implica un equilibrio entre la protección del capital y la búsqueda de oportunidades de crecimiento, todo en el contexto de una gestión de riesgos cuidadosa y una visión a largo plazo. Las subidas de tipos han hecho que la renta fija vuelva a jugar un papel importante en las carteras. Después de un periodo prolongado en el que los tipos estuvieron en negativo, ahora tenemos tipos reales que son atractivos. Un enfoque flexible permite estudiar la estructura de capital de las empresas, y ver en qué parte es más interesante invertir. La estrategia de asignación de activos resulta más importante en escenarios de incertidumbre, por lo que es necesario analizar las tendencias actuales, atendiendo a la diversificación y la flexibilidad a la hora de seleccionar una cartera de inversión, con el objetivo de optimizar las inversiones y mitigar riesgos.
Bajo esa premisa, los Family Office también incluyen activos denominados refugios seguros como parte de la estrategia defensiva en periodos de incertidumbre económica. Por otro lado, las inversiones alternativas se convierten en un activo de referencia para los Family Office, ya que aumentar su asignación a estos activos, por sus buenas perspectivas de crecimiento y la descorrelación que ofrecen frente a otras inversiones líquidas, puede ayudar a optimizar las carteras de inversión.
En el caso particular de los Family Office españoles, y de acuerdo a un reciente informe de Deloitte, lestán concentrando sus inversiones en Real Estate (44%), mientras que en el caso de los Family Office internacionales el peso de esta categoría de activos es inferior (14%). Por lo que se refiere a la inversión en Private Equity y activos alternativos, el peso de esta categoría en los Family Office españoles asciende al 16%, frente al 27% en el caso de los internacionales.
En cuanto a la distribución geográfica de la inversión, el 80% de los Family Office españoles tiene preferencia por las inversiones en Europa, principalmente en España con un 62%, seguida del resto de Europa 18%, en tercer lugar, estaría América del Norte con un 15%.


