BNP Paribas WM apuesta por tomar un mayor riesgo en las carteras para buscar rentabilidad
La directora de Inversiones de BNP Wealth Management, Silvia García-Castaño, ha presentado los diez ámbitos de inversión por los que apuesta la entidad para este año 2020, en el que estiman que seguirá habiendo crecimiento aunque en menor medida de lo previsto para 2021, y con probabilidad de que Europa, esta vez sí, dé mayores alegrías a los inversores. En este sentido, García-Castaño señala que “la reducción de los riesgos políticos y la mejora de los indicadores económicos respaldarán la tendencia al alza de los activos de riesgo en 2020, aunque apostamos por estrategias basadas en temas tácticos y estructurales”.
Para un perfil conservador, en BNP Paribas WM apuestan por distintas alternativas para los inversores. Las previsiones apuntan a que el rendimiento de los bonos va a continuar siendo extremadamente bajo durante mucho tiempo. En esta línea, señalan que la búsqueda de rentabilidad seguirá despertando el apetito de los inversores por los valores de renta variable con dividendos altos, seguros y crecientes, conocidos como los ‘aristócratas del dividendo’.
Por otro lado, García-Castaño ha indicado que, dado que el crecimiento económico seguirá siendo débil y vulnerable a los acontecimientos que puedan ocurrir, una buena opción para este perfil inversor pueden ser las empresas de calidad. Un valor se considera de calidad si cumple tres requisitos: alta rentabilidad, bajo apalancamiento y poca variabilidad de sus beneficios. Estas fortalezas aseguran una valoración más elevada. Las empresas que invierten significativamente en investigación y desarrollo (I+D) forman parte de este defensivo universo.
Además, a medida que nos acercamos al final del ciclo económico, los inversores buscan cada vez más un posicionamiento defensivo en sus carteras. Las oportunidades de inversión se han reducido desde que los bancos centrales adoptaron tipos de interés negativos en la zona Euro y en Japón. Algo más del 20% de los bonos a nivel global tienen un rendimiento a vencimiento negativo. Sin embargo, sigue habiendo soluciones que ofrecen rendimientos esperados positivos con un nivel de riesgo relativamente bajo.
Todo lo anterior empuja, según BNP Paribas WM, a proponer diversificar los activos en una serie de productos con bajo riesgo y otros con riesgo calculado.
El auge de la desglobalización
De acuerdo a la entidad, existen dos temas que ofrecen oportunidades en las tendencias globales, como la “desglobalización” y las políticas de estímulos fiscales. El cambio de tendencia desde la globalización hacia la regionalización o localización está creando oportunidades en mercados regionales y locales, incluyendo compañías de pequeña o mediana capitalización. Al mismo tiempo, la “desglobalización” también implica mayores incertidumbres políticas y geopolíticas, que podrían provocar volatilidad en el mercado. Por ello, recomiendan a los inversores proteger sus carteras con activos refugio.
En relación a las infraestructuras, se han puesto en marcha programas de estímulos fiscales en varios países y se esperan más en 2020. Los inversores podrían beneficiarse de un aumento del gasto fiscal: – Valores relacionados con el sector de construcción y obra civil – Valores de los sectores de energías renovables y transporte limpio – Fondos temáticos: fondos vinculados a infraestructuras, fondos verdes o de inversiones socialmente responsables (ISR) – Re-rating de los valores del Reino Unido.
Apuesta por la sostenibilidad
Desde BNP Paribas WB confían en que se produzca un aumento en la demanda de bienes y servicios en este ámbito y, en particular, en aquellas áreas relacionadas con la disponibilidad de agua, la gestión de residuos, así como las energías limpias y renovables. La concienciación asociada a los criterios ASG también debería atraer a los inversores hacia estos sectores. En la entidad centran la atención en 2 sub-temas: Agua y gestión de residuos, y energías limpias y renovables.
Otro foco de interés es el del capital humano, donde esperan una creciente demanda de bienes y servicios relacionados con estas áreas. Compañías con altas calificaciones en conceptos como “mejores empleadores” o “igualdad de género” han mostrado buenos resultados históricamente en términos de rentabilidad- riesgo.
Finalmente, desde el ámbito de la disrupción, apuestan por tres temas: la innovación disruptiva, la digitalización del consumo y las innovaciones tecnológicas en el sector sanitario.


