Allianz GI: Un mercado bajo presión

Por Hans-Jörg Naumer; Director, Global Capital Markets & Thematic Research de Allianz Global Investors
Muchos indicadores económicos están al alza, algo que se observa especialmente en los índices de gestores de compras. En la inmensa mayoría de los países se vuelven a situar, en algunos casos de forma bastante significativa, por encima de la marca expansiva del 50, lo que supone un signo evidente de recuperación. Una evolución que, como no era de extrañar, se refleja en la afluencia hacia las bolsas.
Destacan claramente entre el consenso de estimaciones para los países industrializados, las proyecciones de crecimiento para la que es la economía más grande del mundo, Estados Unidos, donde, además, se espera alcanzar la inmunidad de rebaño en el tercer trimestre de 2021. El éxito de la vacunación ya se está reflejando en un aumento del consumo, como lo demuestran, por ejemplo, las reservas en restaurantes y el creciente número de vuelos nacionales. Los excedentes de ahorro de los hogares como consecuencia de la pandemia, que ascienden a casi 1,8 billones de dólares, pueden tener un efecto muy rápido sobre la demanda. Al creciente número de vacunados se suma otro poderoso paquete fiscal. Con un volumen de 1,9 billones de dólares, las medidas fiscales globales adoptadas desde el comienzo de la pandemia equivaldrían a algo más del 25% del PIB de Estados Unidos. Es cuestión de tiempo que las capacidades de producción lleguen a su límite. En este sentido, no es un mal momento para que Estados Unidos empiece a aplicar impuestos (corporativos) más altos.
Estados Unidos y, cada vez más, Reino Unido, están bajo presión. La zona del euro está ganando terreno. Los mercados emergentes y Japón, por el contrario, están sufriendo mucho más con la pandemia, mientras que China parece haber superado ya lo peor. Ahora les corresponde a los bancos centrales evitar que se produzca un sobrecalentamiento, sobre todo porque el tema de la inflación vuelve a estar en el orden del día. Las autoridades monetarias de algunos mercados emergentes ya han tomado medidas, o los mercados lo están anticipando, como puede verse en los tipos del mercado monetario. Incluso en la Reserva Federal de Estados Unidos parece ser tan solo cuestión de tiempo que se active el tapering, la retirada gradual de liquidez. Aunque también sería deseable que lo hiciera el Banco Central Europeo, este sigue mostrándose prudente.
En cualquier caso, una política monetaria menos expansiva es buena señal: por un lado, porque confirma la trayectoria de recuperación económica y la salida de la pandemia, y, por otro, porque el nivel de activos asociado con los rendimientos negativos/bajos puede impulsar la inflación de los precios de los activos y la formación de burbujas.
Se espera que los datos económicos y de vacunación sigan manteniendo el ambiente positivo en las próximas semanas. Sin embargo, será difícil superar las ya de por sí altas expectativas en los mercados. También aumentan los riesgos de que la presión explote por algún lado. Lo que deseamos es que la presión que se siga notando sea la de las vacunas sobre los brazos.


